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El lanzamiento del libro “Mentorías Académicas con perspectiva de género en la Universidad de Chile” marcó la consolidación de un modelo de acompañamiento académico desarrollado desde la Dirección de Desarrollo Académico y liderado por su director Claudio Olea, coautor de la publicación, profesor titular adscrito al Departamento de Química Inorgánica y Analítica, de la Facultad de Ciencias Químicas y Farmacéuticas. La obra recoge la experiencia institucional impulsada desde 2018, cuando se identificó la ausencia de un sistema estructurado de acompañamiento, especialmente para académicos. A partir de ese diagnóstico, la gestión encabezada por Olea diseñó un modelo de mentorías basado en evidencia internacional, pero adaptado al contexto local mediante un enfoque modular.
El lanzamiento reunió a destacadas autoridades académicas, entre ellas la rectora de la Universidad de Chile, Prof. Rosa Devés; la vicerrectora de Asuntos Académicos, Prof. Leonor Armanet; la vicerrectora de Extensión y Comunicaciones, Prof. Pilar Barba; y la decana del College of Education de la University of Maryland, Prof. Kimberly Griffin. También participaron el director de Desarrollo Académico, Prof. Claudio Olea; la vicedecana de la Facultad de Educación de la Pontificia Universidad Católica de Chile, Prof. Daniela Véliz; la directora académica de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile, Prof. Ulrike Kemmerling; y, el director de Desarrollo Académico de nuestra Facultad, Prof. Marcelo J. Kogan, entre otras autoridades, reforzando el carácter interinstitucional de la iniciativa.
“Estos son caminos largos que nos convocan. Hoy se cristalizan en lo que presentamos, con una perspectiva de género. Este proceso se inicia con la Acreditación de 2018 y con la incorporación de académicos jóvenes, lo que abrió una mirada distinta y nos permitió reconocer lo exigente que es la carrera académica y cuánto se demanda de ella. A partir de ahí, surge la idea de crear la Dirección de Desarrollo Académico (DDA), con un enfoque en gestión, calidad de vida, inclusión y género. Este es el resultado de un proceso largo, reflexionado y sostenido en el tiempo”, indicó la rectora, marcando el inicio de la jornada.
En este marco, la DDA se configura como una instancia clave dentro de la Vicerrectoría de Asuntos Académicos, orientada a promover el mejoramiento continuo de la Universidad mediante políticas, programas y acciones que acompañan el ciclo de vida académica.
Asimismo, los agradecimientos de la rectora al académico Olea fueron escuchados por las y los asistentes en el auditorio: “Gracias a Claudio por su invaluable trabajo en la Dirección de Desarrollo Académico en un espacio tan relevante. No era una tarea fácil; se trataba de una propuesta nueva, con una mirada distinta”.
Desde la gestión de la Facultad, esta iniciativa no solo buscó fortalecer trayectorias individuales, sino también instalar capacidades institucionales que favorecieran entornos más colaborativos, equitativos y sostenibles. En este sentido, el libro recogió tanto la experiencia acumulada como una propuesta concreta para avanzar hacia una mentoría institucionalizada con perspectiva de género.
“El carácter modular es lo que le da la innovación a este tipo de mentoría”, señaló el Prof. Olea, destacando uno de los principales atributos del modelo. Un modelo que permite desagregar la mentoría en componentes específicos como desarrollo de carrera, investigación, liderazgo y género que pueden implementarse tanto de forma integrada como independiente, ampliando su alcance dentro de la Facultad y proyectándolo como una herramienta replicable.
Joy and care in mentoring
Luego, fue el turno de la Dra. Kimberly Griffin, decana del College of Education de la University of Maryland con la charla magistral “Care in Mentoring”, cuya visita se gestó en el marco de colaboraciones académicas orientadas a proyectar y enriquecer el trabajo en mentorías a nivel local e internacional.
La Dra. definió la mentoría como una alianza profesional orientada al desarrollo integral, subrayando el concepto de care como eje central: un acompañamiento basado en la empatía, la escucha activa y el bienestar de las personas. En esa línea, destacó que la calidad de la relación de mentoría depende de la alineación de objetivos y expectativas, así como de un compromiso activo por generar entornos de apoyo. Así, relevó el rol de los mentores como conectores, capaces de abrir redes, generar oportunidades y visibilizar trayectorias
“La reciprocidad y el cuidado honran las identidades; los invito a quitarse la capa de superhéroes: no es su labor responder a todo”, finalizó la decana.
"El carácter modular es lo que le da la innovación a estre tipo de mentoría"
El director de Desarrollo Académico, Prof. Claudio Olea, uno de los autores del libro “Mentorías Académicas con perspectiva de género en la Universidad de Chile”, iniciativa clave en el desarrollo del modelo de mentorías institucional
“Este ha sido un proceso largo y significativo. Como mencionó la rectora, comenzó en 2018 y se concretó en 2019 con la creación de la Dirección. Uno de los propósitos fundamentales era abordar una necesidad que se echaba de menos en una Universidad de esta calidad: el acompañamiento, tanto a estudiantes como a académicos. Al analizar las distintas formas de acompañamiento, especialmente hacia los académicos, surgió con fuerza la idea de las mentorías. A partir de ello, realizamos un estudio sobre cómo funcionan las mentorías en distintas partes del mundo, donde identificamos al menos cinco tipos. Entre ellos, el modelo par a par, mencionado también por la profesora Griffin. Lo que hicimos fue diseñar una mentoría adaptada a nuestra realidad, con un enfoque modular. Esto permite que cada componente, como talleres de construcción de currículo, liderazgo, género o investigación, pueda implementarse tanto dentro de una mentoría como de forma independiente. Este carácter modular es precisamente lo que le otorga innovación a este modelo”, destacó el director.
Prof. Marcelo Kogan, director de Desarrollo Académico de la Facultad
“Estoy muy contento con el trabajo realizado por Claudio y su equipo. Ha sido una experiencia realmente satisfactoria, especialmente porque como Facultad podemos contribuir a un aspecto tan relevante como el desarrollo académico. Además, la conferencia internacional fue muy interesante, entregando elementos valiosos para reflexionar sobre las prácticas de mentoría. Nos permitió reconocer que muchas de las tendencias que hoy se discuten a nivel internacional, incluso en universidades de gran prestigio, son iniciativas que ya venimos implementando desde hace tiempo en nuestra Facultad y en la Universidad. Eso también habla del compromiso y del trabajo sostenido que se ha realizado en esta línea”.
Dra. Kimberly Griffin
“Creo que muchas veces olvidamos la alegría en el trabajo porque llegamos con la idea de que debemos esforzarnos constantemente, cumplir tareas y alcanzar resultados. En ese proceso, nos enfocamos tanto en hacer bien las cosas y en el éxito, que dejamos de lado cómo nos hace sentir ese éxito. También olvidamos qué fue lo que nos motivó a elegir nuestro campo en primer lugar: aquello que nos hacía felices, que nos generaba interés y propósito. Con el tiempo, nos vamos quedando atrapados en listas de tareas, en la presión por rendir y en una idea de éxito que, al menos en mi cultura en Estados Unidos, muchas veces está asociada al sacrificio más que al disfrute.
Pero el trabajo puede ser ambas cosas: desafiante y, al mismo tiempo, profundamente gratificante. En mi caso, amo lo que hago. Es un trabajo exigente, pero también muy significativo, porque me permite conectar con mi propósito, trabajar con jóvenes, ver su crecimiento y observar el impacto real que tiene nuestro trabajo en la educación y en la sociedad. Creo que el problema es que no le decimos a las personas que también deberían buscar esa alegría. Les decimos que deben ser exitosas, pero no necesariamente que deberían disfrutar el camino para lograrlo”.
Prof. Inmaculada Cerrato, subdirectora de Género de la Facultad
La Universidad de Chile ha marcado un hito en su camino hacia una comunidad más justa. Esta obra no es solo un registro técnico; es el corazón de una estrategia que busca aumentar oportunidades de desarrollo interno con perspectiva de género dentro de la universidad, utilizando el acompañamiento como motor de campo. Desde la Subdirección de Género destacamos que estas mentorías han dejado de ser un “apoyo extra” para convertirse en una herramienta que potencia la excelencia académica sin dejar a nadie atrás”.
“No es mi trabajo cubrir todas tus necesidades; es mi trabajo asegurar que tus necesidades sean atendidas”, fue la frase con la que la Dra. Kimberly Griffin cerró su intervención, enmarcando el sentido de este lanzamiento. La cita sintetizó el enfoque de una gestión académica innovadora, que posiciona la mentoría como una herramienta estratégica para el desarrollo integral de la comunidad universitaria, esta vez sustentada en la alegría, el cuidado y una genuina preocupación por el bienestar del otro.
Modelo de mentorías con enfoque de género se instala como eje del desarrollo académico en la UChile