El profesor Mario Chiong Lay, académico de la Facultad de Ciencias Químicas y Farmacéuticas de la Universidad de Chile, adscrito al Departamento de Bioquímica y Biología Molecular e investigador del Centro Avanzado de Enfermedades Crónicas (ACCDiS) lideró la adjudicación de un proyecto IDeA I+D 2026 orientado al desarrollo de una tecnología para el diagnóstico temprano y rápido del cáncer de próstata.
La iniciativa busca responder a uno de los principales desafíos asociados a esta enfermedad: la detección oportuna. Según explica el investigador, las estrategias diagnósticas actuales presentan limitaciones importantes. En etapas tempranas, el cáncer de próstata suele no manifestar síntomas, lo que dificulta un diagnóstico precoz. A ello se suma que el examen de Antígeno Prostático Específico (PSA) en sangre puede generar una elevada cantidad de falsos positivos, especialmente en rangos intermedios, lo que puede derivar en sobrediagnósticos y biopsias prostáticas invasivas e innecesarias.
“Los diagnósticos moleculares avanzados son costosos, dependen de laboratorios especializados y resultan poco accesibles en países de ingresos medios como Chile”, señala Chiong.
Desarrollo tecnológico e innovación
La tecnología propuesta consiste en un dispositivo colorimétrico no invasivo, portátil y de flujo lateral, similar visualmente a una prueba rápida de embarazo. Su principal innovación radica en la detección simultánea de dos biomarcadores en muestras de orina: el PSA y la fusión génica TMPRSS2-ERG, altamente específica para el cáncer de próstata.
Para ello, el dispositivo empleará nanopartículas de oro funcionalizadas con anticuerpos capaces de generar una señal de color visible a simple vista cuando detecten la presencia de los biomarcadores asociados a la enfermedad.
Entre sus principales ventajas destaca que no requerirá equipamiento de laboratorio avanzado ni personal técnico especializado para su uso y permitirá obtener resultados en menos de una hora.
Beneficios para los pacientes
El académico destaca que una prueba no invasiva basada en muestras de orina podría ofrecer beneficios directos para los pacientes. La tecnología utilizará muestras de orina sin necesidad de realizar un masaje prostático previo, evitando procedimientos que suelen generar incomodidad o rechazo.
Asimismo, se espera disminuir la cantidad de falsos positivos y reducir entre un 25% y un 30% la realización de biopsias innecesarias, contribuyendo a disminuir la ansiedad, la angustia y el estrés asociados a estos procedimientos.
Al tratarse de una herramienta portátil y de bajo costo, podría implementarse en establecimientos de atención primaria e incluso en contextos domiciliarios, ampliando el acceso al diagnóstico.
El rol de las nanopartículas de oro
Las nanopartículas de oro constituyen la base del biosensor desarrollado en el proyecto. Sobre ellas se unen covalentemente los anticuerpos específicos encargados de detectar el PSA y el TMPRSS2-ERG.
Además de servir como soporte estructural, estas nanopartículas poseen propiedades ópticas que permiten generar un cambio de color visible cuando ocurre la interacción entre los biomarcadores y los anticuerpos. Esta característica posibilita una detección colorimétrica observable a simple vista, eliminando la necesidad de equipos de laboratorio complejos.
Impacto esperado en Chile
El equipo espera que esta tecnología contribuya a masificar una herramienta rápida y costo-efectiva para la detección temprana del cáncer de próstata en laboratorios clínicos, hospitales y centros de atención primaria.
De acuerdo con Chiong, su implementación podría aumentar significativamente la detección temprana en hombres mayores de 50 años y "facilitar una mejor estratificación del riesgo de los pacientes, apoyando decisiones terapéuticas más precisas al reducir la realización de procedimientos innecesarios".
Asimismo, la iniciativa podría contribuir a disminuir los costos institucionales asociados a tratamientos oncológicos tardíos y optimizar el uso de recursos en salud.
Colaboración interdisciplinaria y transdisciplinaria
El equipo de investigación está conformado por la Dra. Ximena Calle, investigadora postdoctoral de ACCDiS; el profesor Sergio Lavandero, director e investigador principal del Centro y también académico FaCiQyF, adscrito al Departamento de Bioquímica y Biología Molecular; el profesor Marcelo Kogan, investigador principal de ACCDiS y académico FaCiQyF, adscrito al Departamento de Química Farmacológica y Toxicológica, Fredys Sánchez, también investigador postdoctoral del Centro, y Angélica Ortega, ex estudiante de doctorado del Centro; reuniendo así a bioquímicos, farmacólogos y expertos en nanobiomateriales para abordar desafíos que abarcan desde la biología molecular hasta la ingeniería del biosensor. “Este proyecto nació a partir del Concurso de Innovación en Enfermedades Crónicas 2024 impulsado por ACCDiS. Gracias a esta instancia, pudimos fortalecer la propuesta y avanzar hacia etapas de mayor desarrollo tecnológico”, señala el Prof. Chiong.
En esta colaboración, la Universidad de Chile aporta capacidades científicas y de formación académica; el Grupo SIBI contribuye con infraestructura para el escalamiento productivo y preindustrial; mientras que la Corporación Nacional del Cáncer (CONAC) participa mediante el aporte de muestras de pacientes y acciones de sensibilización comunitaria.
Metas del proyecto
Tras 24 meses de ejecución, el equipo espera contar con un prototipo de dispositivo tipo cassette de flujo lateral, validado clínica y analíticamente en muestras reales de orina de pacientes.
Entre los resultados esperados se encuentran alcanzar una sensibilidad clínica igual o superior al 90% y una especificidad igual o superior al 80%, proteger la tecnología mediante una patente y concretar un acuerdo de licenciamiento tecnológico con el Grupo SIBI.
El proyecto también contempla la publicación de los resultados obtenidos y la formación de estudiantes de pregrado y postgrado especializados en nanotecnología oncológica.
"Como Dirección de Innovación, nos alegra profundamente que el profesor Mario Chiong, bajo el alero del ACCDiS, se haya adjudicado un proyecto de esta envergadura. Esta iniciativa cumple a cabalidad con nuestro propósito fundamental: transferir el conocimiento científico desde los laboratorios directamente hacia las personas, transformándolo en soluciones concretas y accesibles para la sociedad”, sostiene el profesor Eduardo Soto Bustamante, director de Innovación y Transferencia Tecnológica.
“De alcanzarse los resultados proyectados en estos 24 meses, este dispositivo de flujo lateral no solo marcará un gran hito en la medicina a nivel global al democratizar el diagnóstico temprano y no invasivo del cáncer de próstata, sino que también posicionará a nuestra Facultad y a la Universidad de Chile como referentes indiscutidos en el área de la nanotecnología oncológica y la transferencia tecnológica”, destaca el académico.
Finalmente, señala que “este éxito es el reflejo del tremendo valor del trabajo interdisciplinario y de la colaboración virtuosa con entidades como el Grupo SIBI y la Corporación Nacional del Cáncer (CONAC), demostrando que la ciencia chilena tiene el potencial de liderar la innovación médica internacional”.
