Una colaboración entre el profesor Javier Romero Parra, académico del Departamento de Química Orgánica y Fisicoquímica, de la Facultad de Ciencias Químicas y Farmacéuticas de la Universidad de Chile, y Sebastián Salazar Sandoval, investigador postdoctoral ANID y docente-investigador adscrito al mismo departamento, dio origen a una reciente publicación científica enfocada en mejorar la solubilidad de compuestos cannabinoides sintéticos mediante sistemas de encapsulamiento polimérico.
El trabajo surge a partir de dos líneas de investigación complementarias. Por una parte, el grupo liderado por el profesor Romero desarrolla compuestos sintéticos diseñados para interactuar con el sistema cannabinoide. Por otra, Salazar trabaja en el diseño de materiales poliméricos capaces de encapsular compuestos de interés farmacológico para mejorar sus propiedades fisicoquímicas.
“La problemática de estos compuestos es que tienen baja solubilidad en agua. Son bastante lipofílicos y eso puede interferir en su eficacia terapéutica”, explicó Salazar.
Frente a este desafío, ambos investigadores exploraron una estrategia que permitiera aumentar la compatibilidad de estas moléculas con medios acuosos. Para ello utilizaron polímeros de ciclodextrina, materiales capaces de encapsular compuestos lipofílicos y modificar propiedades como su solubilidad, estabilidad y liberación.
“Mi línea de investigación se centra en encapsular compuestos lipofílicos de interés farmacológico para mejorar sus propiedades fisicoquímicas, como su solubilidad en agua y estabilidad, protegerlos frente a la degradación y favorecer una liberación más controlada”, señaló Salazar.
Como resultado, el equipo logró incrementar la solubilidad en agua de una familia de compuestos cannabinoides sintetizados por el grupo del profesor Romero. Además, realizaron una caracterización fisicoquímica completa del sistema para validar la inclusión de los compuestos en la matriz polimérica.
La investigación incluyó estudios de solubilidad, análisis de liberación controlada y modelación computacional para comprender la interacción entre los compuestos cannabinoides y el polímero.
“También nos interesaba que el polímero permitiera una liberación controlada del compuesto a lo largo del tiempo. Es decir, que la interacción fuera lo suficientemente fuerte para encapsularlo, pero no tanto como para impedir su liberación cuando fuera necesario”, indicó Salazar.
Los resultados fueron publicados recientemente en la revista científica Journal of Drug Delivery Science and Technology, especializada en tecnologías y estrategias para la administración controlada de compuestos de interés farmacológico.
Según los investigadores, uno de los aspectos destacados del proceso fue la positiva recepción obtenida durante la evaluación por pares.
“Encontraron novedoso el sistema y fue una evaluación bastante rápida. Tuvimos muy buen feedback de la revista, del editor y de los revisores”, comentó Salazar.
Comprender el sistema cannabinoide
El profesor Javier Romero enfatizó que la investigación no trabaja con la planta de cannabis, sino con moléculas obtenidas mediante síntesis química en laboratorio.
“No trabajamos con la planta. Nosotros estudiamos compuestos sintéticos que buscan comportarse de manera similar a ciertos compuestos que interactúan con el sistema cannabinoide”, explicó.
El académico señaló que el interés principal de esta línea de investigación es comprender mejor el funcionamiento del sistema cannabinoide y desarrollar nuevas moléculas que permitan estudiarlo.
“Primero hay que entender muy bien la química y cómo funciona el sistema cannabinoide. Esa es la ciencia básica que estamos desarrollando”, afirmó.
Romero agregó que, aunque existen reportes de efectos potencialmente beneficiosos asociados a la interacción con este sistema biológico, el objetivo actual de la investigación es generar conocimiento fundamental sobre estos compuestos y sus propiedades.
Una colaboración con proyección
La colaboración entre ambos investigadores comenzó tras la incorporación de Sebastián Salazar al Departamento de Química Orgánica y Fisicoquímica durante 2025 y contó con la participación de otros investigadores de la Facultad en aspectos relacionados con modelación computacional y caracterización fisicoquímica.
Para ambos, los resultados obtenidos abren nuevas oportunidades de trabajo conjunto, incluyendo el desarrollo de nuevas formulaciones y la evaluación futura de estos sistemas en estudios biológicos.
“Vimos que era una colaboración prometedora y que existen posibilidades de seguir trabajando con otros compuestos y otros formatos de formulación”, concluyó Salazar.
