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¿Por qué el wasabi puede afectar a las mascotas? Especialistas explican los riesgos de este alimento

¿Por qué el wasabi puede afectar a las mascotas?

El wasabi suele ser el acompañamiento inseparable del sushi, pero detrás de su intenso sabor existe una compleja química que ha despertado el interés de investigadores de distintas disciplinas. Sus compuestos no solo son responsables de la sensación picante que llega hasta la nariz, sino que también han sido estudiados por sus propiedades antimicrobianas, antioxidantes y antiinflamatorias. Esta vez, la conversación volvió a instalarse recientemente tras la difusión en redes sociales de un video que involucró a la creadora de contenido Josefa Sáez y a su perro, episodio que generó diversas reacciones y abrió preguntas sobre los efectos que este alimento puede tener en las mascotas.

Wasabia japonica

Aunque muchas personas creen que el wasabi corresponde únicamente a la pasta verde que acompaña el sushi, el verdadero wasabi se obtiene a partir de la raíz de una planta (Eutrema japonicum) perteneciente a la familia Brassicaceae, la misma del brócoli, la mostaza, el repollo y el rábano picante. Esta diferencia es relevante porque la composición química y las propiedades del wasabi auténtico (hon-wasabi) no son exactamente las mismas que las de los productos sucedáneos comercializados masivamente (mezcla de rábano picante, mostaza, almidón de maíz y colorantes artificiales).

A diferencia del ají, cuyo picor proviene de la capsaicina, el wasabi debe su característica sensación al isotiocianato de alilo (AITC), un compuesto que se libera cuando la raíz es rallada.

El profesor Javier Romero, académico del Departamento de Química Orgánica y Fisicoquímica explicó que su efecto irritante tiene una base biológica: "Los compuestos presentes en el wasabi pueden activar el canal iónico TRPA1. Estos canales son los que determinan cuándo un estímulo produce picor o irritación".

Esta activación desencadena la intensa sensación de ardor característica del wasabi.

Un aliado histórico para la inocuidad alimentaria

El uso tradicional del wasabi junto al pescado crudo tampoco es casual. Como explica la profesora Natalia Riquelme, académica del Departamento de Ciencia de los Alimentos y Tecnología Química: “antiguamente, el wasabi no solo se utilizaba como condimento, sino que también cumplía un rol de preservante natural para garantizar la seguridad de los alimentos”, expone.

Durante el período Edo (1603 -1868) en Japón, el sushi comenzó a comercializarse como comida rápida en puestos callejeros. Al no existir sistemas de refrigeración, el pescado crudo quedaba expuesto a temperatura ambiente durante horas, lo que aceleraba su descomposición y aumentaba el riesgo de infecciones alimentarias.

En este contexto, el wasabi se utilizaba por su capacidad para disminuir o neutralizar los olores y sabores del pescado añejo, lo que permitía mantener las características organolépticas por más tiempo. Además, los isotiocianatos presentes en el wasabi poseen actividad antimicrobiana, es decir, ayudan a inhibir el crecimiento de algunas bacterias y hongos.

Los antiguos cocineros japoneses descubrieron que untar una fina capa de wasabi entre el  arroz y el pescado crudo frenaba la descomposición del sushi”, señala la profesora. Esta propiedad antimicrobiana redujo drásticamente las intoxicaciones alimentarias de la época.

Con el tiempo, lo que comenzó como una medida de seguridad e inocuidad alimentaria favoreció la consolidación y evolución del sushi durante el período Edo, transformándose en una tradición culinaria que posteriormente se expandió con éxito al resto del mundo.

¿Qué efectos puede provocar el wasabi en un perro?

Aunque el wasabi no suele considerarse un alimento altamente tóxico para los perros, sí puede provocar molestias importantes.

"Es prácticamente lo mismo que ocurre en las personas, pero con un impacto que puede ser aún más delicado. Lo principal son cuadros de gastroenteritis, gastritis e incluso puede evolucionar a una duodenitis o una esofagitis. En otras palabras, se irrita toda la mucosa digestiva, desde el esófago hasta el estómago y el inicio del duodeno. Todo eso produce mucho dolor, incluso a nivel bucal", explicó la médica veterinaria de la Facultad, Fernanda Schäufler.

La experta señala que el objetivo siempre debe ser evitar que el animal consuma este tipo de alimentos: "El wasabi no es un alimento al que ni siquiera los humanos estemos acostumbrados. Son pocas las personas que toleran sabores tan picantes e intensos. Mucho menos un perro".

Respecto a las declaraciones de la influencer, quien aseguró que desconocía que el wasabi pudiera provocar esa reacción en su mascota, la especialista es categórica.

"El mecanismo es exactamente el mismo. No es un alimento palatable para un perro, no le resulta agradable. Hoy existe muchísima información sobre alimentación de mascotas, mucho más que hace diez años. Por eso cuesta entender que no se haya hecho esa diferencia entre lo que puede consumir una persona y lo que puede consumir un perro".

Consultada sobre si este tipo de acciones podrían considerarse maltrato animal, la veterinaria distingue entre ambos conceptos: "Yo hablaría de negligencia más que de maltrato. El maltrato implica una intención de causar daño. Aquí quiero creer que esa intención no existió. Es distinto a golpear a un animal, amarrarlo o seguir haciéndole daño aun cuando se ve que está sufriendo. En este caso, creo que corresponde hablar de una conducta negligente, no de maltrato".

"Si uno no sabe si un perro puede comer un alimento, precisamente esa es la razón para no dárselo”

Por su parte, el Prof. Jaime Riquelme, médico veterinario de profesión y académico del Departamento de Química Farmacológica y Toxicológica, explica que esto se debe a que los perros tienen los sentidos mucho más desarrollados que los humanos, por lo que perciben estímulos como el picante de manera mucho más intensa: "El wasabi no solo irrita las vías gastrointestinales, también puede irritar transitoriamente las vías respiratorias. Los perros tienen un sentido del olfato bastante aumentado. Lo que experimentan al consumir algo que irrite las vías aéreas lo viven de forma mucho más intensa que nosotros. Si una persona siente que el wasabi es muy picante, para un perro esa sensación será todavía más fuerte".

El académico agrega que, a diferencia de una persona, un perro no puede anticipar lo que va a probar y confía plenamente en quien lo cuida: "El perro no sabe que lo que va a comer es picante. Confía en uno y depende de nuestra protección. No es un alimento que lo vaya a matar, pero sí le provoca un sufrimiento innecesario. Desde el punto de vista del bienestar animal, si bien es probable que no haya existido una mala intención, eso puede considerarse una forma de maltrato porque genera un dolor y sufrimiento absolutamente innecesario".

Riquelme enfatiza que quienes conviven con animales tienen la responsabilidad de protegerlos e informarse antes de ofrecerles cualquier alimento o medicamento de uso humano: "Si uno no sabe si un perro puede comer un alimento, precisamente esa es la razón para no dárselo. Los animales dependen completamente de nuestro cuidado y esa es una responsabilidad moral que tenemos como tutores”, concluyó.

¿Por qué el wasabi puede afectar a las mascotas? Especialistas explican los riesgos de este alimento

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