Más de 130 estudiantes de quinto año de Química y Farmacia participarán este año en una experiencia formativa que busca acercarlos tempranamente al trabajo clínico: todos tendrán la oportunidad de realizar actividades en un entorno hospitalario y trabajar a partir de pacientes reales.
Durante las rotaciones, los estudiantes podrán entrevistar a pacientes, realizar anamnesis farmacológica, evaluar aspectos como la adherencia a los tratamientos e identificar posibles problemas relacionados con la farmacoterapia. Posteriormente, deberán analizar cada caso y proponer alternativas o intervenciones fundamentadas.
Para Matías Martínez, académico del Departamento de Ciencias y Tecnología Farmacéutica, y coordinador de la asignatura Farmacia Clínica, una de las principales diferencias respecto del trabajo tradicional con casos clínicos es la incertidumbre propia de la atención real.
“En una sala de clases podemos construir un caso en el que toda la información relevante está disponible. Frente a un paciente real, en cambio, el estudiante tiene que aprender qué preguntar, qué información necesita obtener y, a partir de eso, determinar si existe un problema relacionado con la farmacoterapia”, explica.
Del caso clínico al paciente real
La experiencia también ha tenido impacto en la forma en que los estudiantes comprenden su futuro rol profesional.
Benjamín Pitrón, estudiante de quinto año, destaca que una de las principales diferencias fue el contacto directo con la persona detrás del caso clínico.
“Fue más allá de ver un nombre en un papel; fue ver a una persona, comunicarse con ella y entender cuáles pueden ser sus problemas relacionados con los medicamentos”, señala.
Según el estudiante, la experiencia también reforzó su percepción sobre el aporte del químico farmacéutico al equipo de salud, particularmente por su formación para evaluar los riesgos asociados a la farmacoterapia.
Prepararse antes para la práctica clínica
La incorporación de estas rotaciones también busca desarrollar habilidades que tradicionalmente muchos estudiantes comienzan a adquirir más adelante.
Juan Pablo Maturana, ayudante de la asignatura, cursó Farmacia Clínica antes de que se implementara esta innovación y posteriormente realizó su internado. Hoy acompaña a los estudiantes durante sus rotaciones.
“A mí me costó aproximadamente uno o dos meses adaptarme a los servicios, aprender a leer los casos clínicos y a interpretar la información que entregaba una ficha. Creo que ahora los estudiantes pueden desarrollar esa habilidad mucho más temprano y eso podría hacer mucho más fácil el inicio del internado”, comenta.
Uno de los aspectos distintivos de la iniciativa es precisamente su alcance. Si bien posteriormente algunos estudiantes acceden a un internado, estas rotaciones forman parte de Farmacia Clínica y permitirán que toda la cohorte tenga una experiencia directa con pacientes antes de finalizar su formación de pregrado.
“Nos parecía especialmente importante que esta experiencia no quedara restringida únicamente a quienes posteriormente realizan un internado. Queremos que todos nuestros estudiantes tengan la oportunidad de conversar con pacientes reales, comprender sus tratamientos y enfrentarse a la complejidad que existe detrás de las decisiones farmacoterapéuticas”, destaca Martínez.
"Lograr que toda una cohorte de más de 130 estudiantes de quinto año interactúe con pacientes reales en un entorno hospitalario marca un hito en la formación en farmacia clínica. Felicito al profesor Matías Martínez y al equipo docente de la asignatura por impulsar esta iniciativa que permite a los futuros profesionales enfrentar un entorno de aplicación real. Pasar de la teoría del caso clínico a la entrevista directa fortalece, de manera indiscutible, el rol fundamental del químico farmacéutico en los equipos de salud", complementó Prof. Mario Rivera, jefe de carrera de Químicas y Farmacia.
La nueva modalidad busca así integrar conocimiento científico, razonamiento clínico y contacto directo con las personas, fortaleciendo la preparación de los futuros químicos farmacéuticos para participar activamente en la atención de pacientes y en equipos de salud.
