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Investigación transforma maleza agrícola en una innovadora fórmula cosmética antienvejecimiento

Investigación transforma maleza agrícola en innovadora fórmula cosmética

Una innovadora investigación busca transformar una problemática agrícola en un insumo de alto valor para la industria cosmética. Valeria Calero Torres, estudiante de posgrado en Ciencias Aplicadas con mención en Biodescubrimiento de la Escuela Superior Politécnica del Litoral (ESPOL) en Ecuador, viajó a Chile para desarrollar una microemulsión a partir de un extracto de Erigeron sumatrensis, una maleza común que afecta gravemente a los cultivos.

La estancia académica, que se extendió por 25 días en la Facultad de Ciencias Químicas y Farmacéuticas de la Universidad de Chile, permitió a la investigadora trabajar en colaboración con la académica del Departamento de Ciencias y Tecnología Farmacéutica Prof. Olosmira Correa, especialista en el área de la dermocosmética.

De plaga agrícola a recurso bioactivo

La especie Erigeron sumatrensis (conocida también como Conyza sumatrensis) es una maleza invasora perjudicial para los sembradíos de maíz y arroz en Ecuador. A pesar de los esfuerzos de los agricultores por combatirla, la planta presenta una notable resistencia a los herbicidas químicos.

Ante este escenario, el equipo de investigación se planteó dar una segunda oportunidad a la mal llamada "plaga". "Nos adentramos en la literatura y encontramos que, en el resto del mundo, como en la República Democrática del Congo, las hojas y flores de esta planta se utilizaban tradicionalmente para calmar irritaciones de la piel y tratar afecciones cutáneas", explicó Calero.

Resultados prometedores para el cuidado de la piel

Durante su trabajo científico, Calero realizó la caracterización botánica y química de la planta utilizando técnicas de cromatografía de gases y líquida. En dicho análisis se identificaron más de 100 metabolitos secundarios, destacando la presencia de compuestos de alto interés cosmético como retinol, kaempferol, quercetina, epicatequina y apigenina.

El paso principal realizado durante su estadía en Chile fue pasar del extracto crudo de la hoja a una microemulsión verde y sostenible, garantizando que los principios activos penetren la piel de forma no agresiva.

Las primeras pruebas de eficacia biológica mostraron resultados positivos en la inhibición de enzimas clave en el envejecimiento cutáneo, tales como la elastasa, colagenasa y hialuronidasa. Con estos hallazgos, el objetivo final del proyecto es formular un sérum antienvejecimiento de aplicación percutánea, convirtiendo un residuo agrícola en un desarrollo sostenible para la cosmética. Sustentabilidad y protección del planeta: la visión experta

Al respecto, la Prof. Olosmira Correa destacó el impacto ambiental y científico de este hallazgo: “Revalorizar una maleza invasora y transformarla en un activo cosmético de alto valor es un ejemplo concreto de economía circular y cosmética verde (upcycling). En lugar de erradicar estas plantas mediante el uso intensivo de agroquímicos que degradan los suelos y contaminan las fuentes de agua, les damos un propósito sustentable. Esto nos permite obtener ingredientes bioactivos sin requerir nuevos terrenos de cultivo ni competir con la producción de alimentos, disminuyendo la huella de carbono y promoviendo una ciencia verdaderamente comprometida con la protección del planeta y la biodiversidad”.

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