Propuesta del artista Simón Torres:

¿Desperdicios o tesoros en la ciudad?, la asombrosa muestra que inauguró el Museo de Química y Farmacia

La asombrosa muestra que inauguró el Museo de Química y Farmacia

El pasado jueves 23 de noviembre se inauguró la muestra “Proceso de instalación: juegos y realidad especulada. Magia para el Siglo XXI” del artista Simón Torres en el Museo de Química y Farmacia “Profesor César Leyton”.

En esta muestra se presentó una serie de collages elaborados a partir de fotografías, objetos y papeles recopilados, durante 7 años de exploración (2016 al 2023), en las diversas calles de Santiago. Todo, resultado de un trayecto de exploración en la poesía visual, en el que se establece un diálogo con la memoria de la ciudad a través de un lenguaje íntimo, abordando conceptos, como el desperdicio, la huella, el detalle y el fragmento.

Un panel fue el encargado de dar el vamos a esta muestra que viene a marcar el regreso de las exposiciones artísticas al museo. Estuvo integrado por Simón Torres; el director ejecutivo del Museo de Química y Farmacia, el Sr. Iván Oyarzún Quezada; y la Prof. Paula Arrieta Gutiérrez, de la Facultad de Artes de la Universidad de Chile.

“Es un proyecto que tomó mucho tiempo. Es mi relación con la ciudad. Tuve que escoger una posición en el espacio público que fue cabeza gacha mirando el suelo y encontrándome con fotografías en papel diminuto y pequeños objetos. Esta muestra trae una operación sensible sobre la ciudad. Me parece importante destacar la necesidad de conectar con los demás desde el detalle, observar desde lugares poco habituales, en una ciudad con tanta violencia”, sostuvo Simón Torres.

“Mi recolección fue muy espontánea. El título de magia alude a lo que ocurre sin que uno lo predisponga. Lo más interesante es el hecho de poder encontrarse con otro. Un momento de hallazgo. Empecé a abrazar estas imágenes, que son un pestañeo colorido”, agregó.

La propuesta de Simón está recopilada en una publicación de 23 páginas y que cuenta solo con 170 copias únicas, bajo Diamante Ediciones. En tanto, sobre la elección del Museo de Química y Farmacia, Simón destacó que le llamó la atención su carácter experimental.

“Es un libro de poesía sobre todo. La poesía suele ser de carácter fragmentaria. La poesía actúa en la urgencia de construir un universo oculto. Reclama a nuestra historia e imaginación una imagen. La estrategia poética fragmentaria no fija los cuatro bordes de una imagen, dibuja solo el punto inicial. Cada quien carga con la responsabilidad de expandir ese punto en el cuadro. El fragmento poético carga con la particularidad de un lugar, cada trozo interpela a una historia personal que está construyendo una historia única. Mucho de esto está presente en estos collages. ¿Quiénes son estas personas? ¿En qué momento fueron congelados/as por el disparo de la cámara? ¿Se trata de una celebración, encuentro o uno de esos rituales que se registran casi por obligación? ¿Qué caminos hicieron que estos fragmentos pasarán del archivo personal a la calle? ¿Qué las volvió desperdicio?”, reflexionó la Prof. Paula Arrieta.

La académica de la Facultad de Artes comparó la muestra de Simón Torres con el trabajo del artista belga Francis Alÿs y del documental del chileno Carlos Altamirano. “Las fotografías fragmentadas que Simón reorganiza y reencuadra en esta obra, actúan como la memoria, por ejemplo, nuestra infancia llena de episodios separados, imágenes acotadas, que debemos rodear con una narrativa que tiene que ver con nuestra imaginación. Para que un recuerdo calce con otro tenemos que inventar eso que hay entre uno y otro. No se trata solo de una vocación por la mentira sino muestra nuestra infinita capacidad de imaginar. Imaginar es la única herramienta que nos resguarda de la barbarie”, acotó.

“Es importante que se desarrollé esta propuesta de Simón Torres. Reabre un trabajo que veníamos haciendo desde antes de la pandemia, con respecto al diálogo del museo hacia otras disciplinas. El arte contemporáneo había sido una de las disciplinas con las que más habíamos establecido vínculos. Es clave acoger propuestas e intervención. Establece un trabajo inter y transdisciplinario, nos permite abrir nuevos discursos e interrogantes. Los objetos no se quedan solo en su funcionalidad, adquieren un valor estético, simbólico, histórico. La intervención que Simón hace es una propuesta a ese diálogo, en este espacio pequeño, pero que puede a partir de estas mismas propuestas engrandecer y traspasar el edificio mismo, invitando a repensar este lugar”, manifestó Iván Oyarzún Quezada.

“Proceso de instalación: juegos y realidad especulada. Magia para el Siglo XXI” estará abierta al público hasta el 30 de marzo del 2024.

El Museo de Química y Farmacia se ubica en Merced 50, a pasos del Metro Baquedano, frente al Parque Forestal. El horario de funcionamiento es de martes a jueves de 10 a 18 horas y viernes de 10 a 14 horas. Es gratuito y se pueden agendar recorridos mediados en el siguiente formulario. Su instagram oficial es Museo Química y Farmacia y el correo electrónico de contacto es museo@ciq.uchile.cl

Últimas noticias

Más noticias

Facultad crea nueva Dirección de Extensión y Vinculación

Importantes cambios de estructura se implementaron recientemente en nuestra Facultad. Entre ellas destaca la creación de la Dirección de Extensión y Vinculación, que integra tres nuevas subdirecciones: la Subdirección de Extensión, la Subdirección de Vinculación y la Subdirección de Educación Continua.

Prof. David Vásquez dictó charla en Programa Ciencia 2030

El académico de la Facultad de Ciencias Químicas y Farmacéuticas fue invitado a participar en la charla inaugural del curso “Formación de formadores en metodologías para la innovación y el emprendimiento”. Una experiencia donde pudo compartir e intercambiar ideas con académicos/as de otras facultades.

Exitosa jornada:

Museo de Química y Farmacia realiza balance de “Museos en Verano"

Un saldo positivo tuvo la jornada especial dedicada a la iniciativa “Museos en Verano”, organizada por el equipo del Museo de Química y Farmacia Prof. César Leyton. La instancia permitió ampliar el público objetivo del Museo y acercar la historia de las Ciencias Químicas, a través de actividades lúdicas y música, ad-hoc al verano.